Reflexiones sobre asociacionismo en Social Media

Reflexiones sobre asociacionismo en Social Media

Como imagino que ya sabréis, desde abril de este año son presidente de AERCO-PSM, (creo que es la primera vez que lo digo por aquí), y después de unos meses en el cargo y de varias situaciones, que por un lado son habituales, pero que no dejan de sorprenderme, he decidido escribir este artículo.

Algo que he dicho varias veces es que siempre he sido de pertenecer a asociaciones en casi todas las formas posibles, como asociado de a pie, como miembro de Junta Directiva, como socio toca pelotas, como colaborador externo etc. Además, independientemente de la naturaleza de la asociación, (por ocio, profesional etc.), siempre he pertenecido a ellas por el mismo motivo, pero mejor, hablaré de esto un poco más adelante, antes me gustaría hablar de temas más básicos que afectan directamente a este motivo.

¿Qué es una asociación?

Creo que es un buen punto de partida para comenzar a hablar de este tema, y aunque podemos utilizar varias fuentes relevantes, prefiero usar algo sencillo que entendamos todos, la maravillosa Wikipedia, que en una sencilla frase define perfectamente lo que es una asociación.

persona jurídica formada por un conjunto de socios que persiguen un mismo fin.

Es fácil, ¿verdad?, un grupo de gente, (mínimo 3), que persiguen un mismo fin, y que se unen para trabajar juntos para conseguirlo. En el fondo es una forma legal de ponerle nombre a un espacio de participación, aunque retomaremos esto después.

¿Para qué sirve una asociación?

Esta pregunta también es sencilla, aunque se puede complicar, pero en líneas generales, y teniendo en cuenta que en cada asociación marca sus propios fines y esto puede hacer que su utilidad sea muy diferente.

Desde un punto de vista global, (y si me apuráis más filosófico), me gustaría copiaros un párrafo de unos apuntes de un curso sobre gestión de asociaciones que hice hace un par de años, (disculpad, no tengo ni fuente ni referencias, porque viene de unos apuntes)

… creo importante entender a las asociaciones como actores principales e el desarrollo político de nuestro país, fomentando valores democráticos, siendo capaces de crear y transmitir sentimientos absolutamente necesarios para contribuir a una sociedad más cohesionada y más justa: solidaridad, ciudadanía, empoderamiento y responsabilidad en los problemas de nuestro entorno, con una idea clara de transformación social…

¿Quién define los fines de una asociación?

Cuando se crea la asociación y se hacen todas las gestiones administrativas correspondientes, los socios fundadores son las personas que definen cuales son los fines y los objetivos de la misma. Es algo lógico, si antes hablábamos de personas que se unen por un motivo, está claro que esas personas son las que marcan dicho motivo, y que las que se unan después deberían compartir esa visión, o no unirse.

Esto último no significa que los fines de una asociación sean inamovibles, por supuesto que se pueden cambiar, solamente hay que organizar una Asamblea Extraordinaria y que los socios aprueben una modificación de estatutos, así de sencillo.

(Y a continuación viene una de las preguntas del millón)

¿Por qué asociarme?

Después de haber comentado lo más básico de una asociación, esta respuesta debería ser sencilla, deberías asociarte porque compartes los fines de la asociación, como he dicho al principio, porque quieras formar parte de ese grupo de personas con uno o varios objetivos comunes y trabajar mano a mano con ellos para conseguirlos.

Lo primero que deberíamos mirar antes de asociarnos son los objetivos de dicha asociación y si estamos de acuerdo y queremos echar una mano, asociarnos, y si por lo que sea no nos gustan, no los compartimos, o creemos que no sirven para nada, simplemente no asociarnos, fácil, ¿verdad?

Pues, aunque parezca sencillo, la realidad es que el día a día de una asociación no es coser y cantar, y en ocasiones parece que hace falta recordar lo que es y lo que no es una asociación, (hablando en términos generales y sin personalizar)

Cuando lo que buscamos en una asociación es otra cosa diferente que conseguir el fin para el que se creó la asociación y lo que buscamos es un beneficio más a corto plazo, o más tangible o un beneficio para el bolsillo, es posible que una asociación no sea lo que necesitéis, seguramente en este caso sería mejor encontrar un club de amigos, algún servicio de suscripción o simplemente otra asociación que tenga como fin el beneficio o lucro de los socios, que seguro que las hay.

Para finalizar…

Como ya os he comentado este es un post personal con mi opinión personal, me gustaría contaros lo que busco yo en una asociación, lo primero de todo es que sus fines y objetivos me parezcan correctos, adecuados o alineados conmigo, (para esto no hay nada mejor que leerse los estatutos, pero suelen ser como los términos o las opciones de instalación de un programa, que se les da a aceptar y se pasa a lo siguiente)

Lo siguiente que miro es si me puedo permitir la cuota, estar alineado con los objetivos de la asociación hace que esta parte económica se mire con mejor predisposición.

Lo último que miro es la forma en la que me gustaría colaborar, (esto muchas veces depende de las opciones disponibles), a mí siempre me gusta preguntarme, ¿Qué puedo aportar?, os doy algún ejemplo de participación.

  • Como socio, (ni más, ni menos), con mi cuota colaboro para que el órgano de gobierno haga lo que crea oportuno para conseguir los objetivos. Pero no me limito a pagar la cuota y espero que las cosas pasen solas, pagar la cuota también me da derecho a fiscalizar, (por decirlo de alguna manera), la actividad de este órgano de gestión. Es una de las obligaciones de los socios pedir las explicaciones que consideremos necesarias, pedir transparencia en las cuentas, y, (entre otras cosas), estar informado del funcionamiento de la asociación.
  • Como socio y colaborador, si puedo y las condiciones de la asociación lo permiten, (no siempre es llegar a un sitio y decir, quiero ser de la Junta Directiva), me gusta colaborar de la forma que sea, ayudando en acciones puntuales, formando parte de órganos de gobierno o de la manera en la que sea necesario.

Y aquí es cuanto toca volver a comentar el espacio de participación del que hablaba antes, cualquiera de las dos opciones de las que hablo te permite colaborar con otros socios, conocerlos, conocer los problemas a los que se enfrentan para conseguir los fines de la asociación, y como siempre varias cabezas piensan mejor juntas, proponer soluciones a estos problemas, o nuevas actividades que beneficien a todo el mundo.

Cuando se tiene un papel de socio en el que la pregunta predominante es ¿Qué hay de lo mío?, en lugar de ¿Qué puedo aportar?, te pierdes todas estas cosas, te centras en un beneficio a corto plazo y en si la cuota te sale rentable, si recibes más de lo que das o al menos lo que has pagado, y eso para mí, no es pertenecer a una asociación.

Por este mismo motivo no llego a comprender cuando la gente se da de baja diciendo que no ve claro el beneficio o que no obtiene nada por pertenecer a la asociación X, o simplemente que no están dispuestos a perder más el tiempo con dicha asociación.

Os aseguro que este tipo de socios no pierde el tiempo con la asociación, puede dedicarlo a pedir lo suyo, (o a lo que cree que tiene derecho), pero no con la asociación, trabajando con compañeros, asistiendo a reuniones, respondiendo correos, etc.

Os pongo otro ejemplo, (ya, este es el post de los ejemplos), en casi cualquier asociación, el tipo de socio que solo quiere lo suyo, que se da de alta por un descuento en concreto, porque regalas un curso, porque ofreces X cosas, es, comparándolo con el Social Media, como cuando le decimos a un cliente que no le interesan los fans concurseros, que solamente hacen caso a su marca si hay un regalo, pero cuando se acaba el regalo, el fan desaparece, este tipo de socios es muy similar, ¿verdad?

Todo esto es una cuestión de prioridades, (prioridades como socio), no es malo valorar las cosas buenas que nos pueda ofrecer una asociación, lo malo es anteponerlo a sus fines, si dicha asociación durante la persecución de sus objetivos consigue cualquier tipo de lo que sea que pueda beneficiar a los socios bienvenido sea, pero primero los objetivos y el resto después.

Cuando estoy en una asociación profesional, (en la que se supone que entre sus objetivos está el de mejorar dicha profesión), valoro más que cualquier servicio o descuento que dicha asociación vaya en la línea de hacer estas tres cosas:

  • Establecer grupos de presión (lobbies).
  • Promocionar dicho colectivo.
  • Actuar como órgano mediador con los poderes públicos, defender derechos o propiciar actitudes por parte de la Administración.

A primera vista la realización de acciones en esta línea proporciona una serie de beneficios cualitativos que por un lado son buenos para la profesión y claramente beneficiosos para la gente que se dedica a esa profesión.

Cuando vamos a negociar las condiciones con cualquier otra institución o empresa, lo primero que nos preguntan, (y ahora sí hablo como presidente de AERCO-PSM), es ¿Cuántos socios sois? Y es que cuando estás negociando algo para un colectivo el tamaño importa, (y mucho), cuanto mayor sea el número de profesionales a los que representes, más te van a tener en cuenta, lo que al final va a terminar en unas mejores condiciones para contratar un seguro de responsabilidad civil o por ejemplo abrir una cuenta en un banco.

Pero si vamos un paso más allá, imaginad lo que importa la cantidad cuando quieres negociar con un sindicato, no es lo mismo que vayamos a negociar condiciones laborales si vamos solo que si por ejemplo vamos 800, o imaginad lo que pasa si a quien nos acercamos es un partido político con el que nos interese presionar para la aprobación de una ley, aunque esto son palabras mayores y necesitamos por un lado ser muchos y por otro ir todos a una.

Vamos a dejar de pensar en ventajas y vamos a empezar a pensar en derechos, en los que tenemos cuando pertenecemos a una asociación profesional y en los que podemos conseguir.

Desde el punto de vista de los derechos que tenemos, los más importantes son el de participar y el de decidir, como miembros de un movimiento asociativo, tenemos voz y voto sobre cualquier cosa que se decida desde dicha asociación, voz y voto que debemos utilizar en asambleas o cualquier otro mecanismo de funcionamiento que tenga cada asociación. Pero no solamente podemos participar en el día a día de la asociación, tenemos la oportunidad de participar en grupos o comisiones de trabajo, algo que nos acerca a nuestros compañeros de profesión y nos permite aportar nuestro grano de arena para construir y mejorar nuestra profesión.

Existe una gran cantidad de ejemplos que os puedo poner sobre lo bueno que es pertenecer a una asociación profesional, pero creo que con las que se han comentado hay suficientes, (que no me gustan los artículos largos), pero si os habéis fijado la mayoría de beneficios y derechos que os acabo de comentar dependen en gran medida de cómo asume cada socio sus obligaciones, pero sobre todo de lo que se ha comentado antes, de que nuestra primera pregunta no sea ¿Qué hay de lo mío?, y que sea, ¿Qué puedo aportar?

Hay una serie de obstáculos que impiden o dificultan que esta situación idílica suceda, desde las asociaciones que por una gestión dudosa parecen empresas de servicios o de formación, lo que genera que la gente se acostumbre a pedir un beneficio inmediato y se olvide de los fines, lo que al final acaba volviendo justificable la pregunta ¿Qué hay de lo mío?, pero como os he dicho antes, eso no es una asociación.

Cada asociación es un mundo y tanto su funcionamiento como la percepción de este por parte de los socios suele depender de la gestión del equipo de gobierno, de cuales han sido sus prioridades, o en su defecto también puede depender de la fiscalización de dicho equipo de gobierno por parte de los socios, que deberían tirar de las orejas a esta gente en cuanto se desvíen hacia el lado oscuro.

Desde el punto de vista del asociacionismo en Social Media creo que nos hace falta cambiar el punto de vista y dejar de ver a las asociaciones como algo que me tiene que dar algo y empezar a verlas como ese espacio colectivo en el que puedo colaborar para conseguir beneficios para nuestro colectivo, esto es complicado por varios motivos, algunos de ellos pueden ser la juventud de nuestra profesión, aunque esto lo veo como una oportunidad, ya que nos pone delante una gran cantidad de logros que conseguir y derechos por los que pelear. Otro problema puede ser la procedencia de cada profesional, que al ser personas que generalmente nos hemos reciclado, tenemos una gran variedad de profesiones de origen y que hace complicado que hagamos por buscar puntos en común, (complicado, pero no imposible)

No quiero hablar de las asociaciones que se forman para evitar crear una empresa o sociedad, con el objetivo de vender servicios o facturar con menos complicaciones, algo que no es ilegal, pero se aprovecha del vacío legislativo que engloba a todo el mundo asociativo y que puede ser la causa de que mucha gente entienda el concepto asociación como le conviene.

Si has llegado hasta aquí, una cosita más antes de terminar, ¿Qué buscas en una asociación antes de asociarte?, deja un comentario que es gratis.

Doctorando en TIC (E-learning y Accesibilidad) en @urjc, Máster en E-learning, Presi en @aerco_comunidad. Experto en zombies, a veces trabajo en Social Media, ah y soy Batman…

Jose Humanes – who has written posts on Eldospuntocero.


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